Todo lo que debes saber sobre la Ley de la Segunda Oportunidad
Ley de Segunda Oportunidad

¿Se puede vivir en una casa embargada?

Existen muchas dudas no solo en torno a si se puede seguir viviendo en una vivienda que está embargada, sino respecto a cuándo se debe entender producido el embargo. En este artículo vamos a explicar lo que hay que tener en relación a ambos temas.

Si una vivienda está embargada, ¿se puede vivir en ella?

Al hablar de una vivienda embargada, tenemos que aclarar en primer lugar que nos referimos a un inmueble sobre el cual pesa una orden de embargo, pero que aún no se ha ejecutado. 

Por lo tanto, mientras la casa está embargada, pero sigue siendo de la titularidad del deudor, este no tendrá ningún problema para seguir en la vivienda. Será cuando deje de ser propietario cuando tenga que abandonarla, una vez que se haya enajenado o subastado.

Desde que el funcionario competente decreta el embargo, hasta que este se hace efectivo sobre un bien determinado, pasa un cierto tiempo. El embargo nunca es automático. Si se trata de una vivienda, es posible incluso que haya un periodo durante el cual exista una anotación de embargo sobre el inmueble en el Registro de la Propiedad, sin que el embargo se haya producido aún. Durante ese tiempo, el deudor puede continuar en la vivienda.

¿Qué pasa si cuando se ejecuta el embargo no se abandona la vivienda?

Una vez que la vivienda ha sido enajenada o subastada, y por ello se ha producido un cambio de titularidad, el antiguo propietario no puede continuar viviendo en ella.

Si lo hace, el nuevo titular puede presentar una demanda de desahucio por precario, por lo que finalmente tendría que abandonarlo igual, pero después de pasar por un procedimiento judicial por el que puede sufrir una condena en costas, entre otras posibles consecuencias.

Si se trata de un inquilino en lugar del propietario, ¿puede continuar en la vivienda?

Este caso es distinto, ya que el contrato de alquiler continúa vigente aun cuando se produzca un cambio de titularidad en la vivienda. Por lo tanto, el inquilino tendría derecho a seguir viviendo en ella, aun cuando la casa se hubiera enajenado o subastado.

No obstante, ante posibles prórrogas que tengan que ser pactadas por ambas partes, el arrendatario tiene que asumir que deberá respetar lo que decida el nuevo propietario al respecto, al convertirse también en el nuevo arrendador.

¿Quieres saber en 2 minutos si puedes cancelar tus deudas?
Accede a nuestro estudio económico gratuito ahora
¡Empieza ahora!