Todo lo que debes saber sobre la Ley de la Segunda Oportunidad
Ley de Segunda Oportunidad

Diferencias entre la renegociación, refinanciación de deudas y Ley de Segunda Oportunidad

Cuando una persona adquiere una serie de deudas que le resultan prácticamente imposibles de afrontar, cuenta con varias opciones para superar este complicado escenario. Entre esas opciones, se destacan la renegociación, la refinanciación de deudas y, sobre todo, la Ley de Segunda Oportunidad.

¿En qué se diferencian la renegociación, la refinanciación de deudas y la Ley de Segunda Oportunidad?

A continuación vamos a analizar cada una de estas opciones:

Renegociación

Una de las primeras alternativas con las que cuenta una persona que tiene deudas que no puede cancelar es con la renegociación. Esta alternativa no se traduce en la cancelación de la deuda, pero, como su nombre indica, sí hace referencia a un proceso de renegociar con los acreedores, en la búsqueda de nuevos plazos de pago y condiciones que el deudor sí pueda cumplir.

La renegociación es aceptada en muchas ocasiones por los acreedores, porque a estos les conviene el pago de la deuda y no tener que llegar a instancias mayores. Sin embargo, para ello, el deudor deberá presentar de forma directa o a través de un especialista en el área, un calendario de pago con el cual pueda cumplir y que también responda a las necesidades de los acreedores.

El objetivo principal de la renegociación se basa en conseguir unas nuevas condiciones de pago, que el deudor sí tenga capacidad de asumir. A diferencia de otros métodos, como es el caso de la reunificación de la deuda, esta es una excelente alternativa, tanto para las deudas pequeñas como para las deudas grandes.

La renegociación, también conocida como reestructuración de la deuda, se lleva a cabo cuando una persona está frente a una situación significativa de insolvencia y otras dificultades financieras considerables. En algunos casos, las empresas ofrecen como solución la refinanciación y en otros sí aceptan la renegociación de las condiciones generales del pago.

Refinanciación de deudas

La refinanciación de deudas hace referencia a cuando las condiciones de pago de la deuda cambian considerablemente. Sin embargo, ese cambio viene dado por la sustitución de los demás préstamos por uno totalmente nuevo con la misma entidad financiera.

Es importante destacar que las refinanciaciones de deudas son uno de los métodos más utilizados y aceptados por las entidades financieras en general. Es, además, una técnica interesante a considerar, porque cambia las condiciones generales del préstamo, siendo las nuevas condiciones más convenientes para el deudor en lo que a ahorro y aumento de la liquidez se refiere.

Refinanciación y unificación de deudas, ¿es lo mismo?

La unificación de deudas es otro de los métodos más utilizados para afrontar el pago de las mismas, y es, en muchas ocasiones, confundida con la refinanciación de deudas.

Sin embargo, la unificación consiste en solicitar un nuevo préstamo y, con el importe aprobado, pagar todas las deudas pendientes. De esa forma, la persona puede, simplemente, afrontar un único compromiso de pago, lo que reduce de forma considerable el estrés y resulta de gran ayuda para organizar sus finanzas.

Una diferencia importante de la refinanciación de las deudas en comparación a la unificación de las deudas es que esta última opción es conveniente solo cuando el monto total de las deudas es considerablemente bajo. Es decir, difícilmente será una alternativa para una persona que deba una suma total importante de dinero.

Entre otras cosas, porque la unificación de deudas solo es efectiva cuando se logra sustituir por completo y no de forma parcial, así como también si es posible asumir el nuevo compromiso de pago mensual.

Ley de Segunda Oportunidad

Finalmente, una de las opciones más destacadas con las que cuenta una persona física que tiene muchas deudas que no puede pagar es la Ley de Segunda Oportunidad. Esta consiste en un procedimiento judicial que les permite a las personas físicas cancelar sus deudas por Ley.

Por supuesto, para acogerse a esta ley, el interesado deberá cumplir con una serie de requisitos básicos e imprescindibles.

Se trata de un procedimiento que está regulado por la Ley 25/2015, como un mecanismo para reducir de forma efectiva las cargas financieras que enfrenta una persona.

La Ley de Segunda Oportunidad les facilita a los deudores acogerse a la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI), el cual consiste en la cancelación total de las deudas. Y ello sin tener que pasar por el trámite del intento de acuerdo extrajudicial de pagos, que era necesario hasta la reforma de la Segunda Oportunidad de 2022.

De ahí que esta ley sea ideal para todas aquellas personas que, por diferentes motivos, se encuentren ante una situación de quiebra y no puedan afrontar las deudas de forma tradicional.

Ventajas de la Ley de Segunda Oportunidad frente a la renegociación o la refinanciación de deudas

La Ley de Segunda Oportunidad es una opción disponible para personas físicas, tanto particulares como autónomos. Para tener acceso a la misma, la persona debe demostrar que cumple los requisitos, entre ellos la buena fe.

Además de cancelar las deudas, una de las ventajas importantes de esta ley es desaparecer de la lista de morosos, teniendo así más oportunidades de acceder a planes de financiamiento y tarjetas de créditos. También permite evitar embargos y posibles reclamaciones por parte de los acreedores.

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