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El papel del notario en la Ley de Segunda Oportunidad

En el procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad la primera fase es la del Acuerdo Extrajudicial de Pagos.

Esta primera fase extrajudicial se tramita ante notario.

¿Y cuál es el papel del notario en la Ley de Segunda Oportunidad?

En este post te explicamos cuáles son las funciones del notario en un Acuerdo Extrajudicial para cancelar deudas.

Como verás la intervención de la figura del notario en la LSO, sobre todo en la primera fase es muy importante.

El papel del notario fundamental en la Ley de Segunda Oportunidad

En el Acuerdo Extrajudicial el objetivo es establecer un plan de pagos que el deudor sea capaz de asumir según sus propias circunstancias.

Así, en este acuerdo se puede pactar con los acreedores:

  • Esperas, es decir aplazamientos de pago hasta un máximo de 10 años.
  • Quitas, para reducir la cantidad adeudada.
  • Cesión de bienes en pago de todo o parte de tus deudas. (Excepto si los bienes son necesarios para la actividad del deudor o su valor igual o superior a la deuda).
  • Conversión de la deuda en acciones o participaciones de la entidad acreedora, en obligaciones convertibles y otros instrumentos financieros.

Será un mediador concursal quién se encargue de conseguir el acuerdo. El mediador concursal será nombrado por el notario.

La mayoría de los procesos de LSO para superar la insolvencia comienzan con una solicitud ante el notario. 

¿Cómo se tramita la solicitud de iniciación del Acuerdo Extrajudicial de pagos ante notario?

Lo primero que tendrás que hacer es cumplimentar un formulario normalizado, cuyo contenido se determinará mediante Orden del Ministerio de Justicia.

Con carácter general, en el formulario deberás indicar los bienes e ingresos que tengas, el listado de acreedores y el régimen económico matrimonial si estás casado.

Además, ten en cuenta que si la vivienda familiar puede verse afectada por el acuerdo, la solicitud se hará por ambos cónyuges o por uno con el consentimiento del otro.

Una vez tengas el formulario, si eres persona física no empresario lo presentarás en una notaría correspondiente a tu domicilio; si eres empresario lo harás en el Registro Mercantil de tu domicilio o a la Cámara Oficial de Comercio.

Igualmente el notario te pedirá los siguientes documentos (a parte del formulario mencionado):

  • Certificado de antecedentes penales.
  • Documentación laboral:
    • Rentas.
    • Últimas nóminas o certificados de prestaciones o pensiones.
  • En su caso, contabilidad de los últimos tres ejercicios.
  • Documentación patrimonial:
    • Certificados de dominio y cargas o gravámenes sobre inmuebles.
    • En su caso, certificados de garantías o escrituras hipotecarias.
    • Referencia y descripción de vehículos, joyas y bienes de especial valor.
    • Contratos con acreedores en vigor.
  • Documentación personal:
    • DNI.
    • Certificado de empadronamiento.
    • Libro de familia.
    • Inventario del activo (bienes y derechos) y del pasivo (acreedores, créditos, deudas…).

No obstante, el notario también consultará al Registro Público Concursal. Y realizará las averiguaciones que considere para recabar documentación, aunque no toda ella se debe incorporar al acta.

Nombramiento del mediador concursal por el notario

Al mismo tiempo, tendrás que solicitar al notario, registrador mercantil o Cámara de Comercio, según el caso, el nombramiento de un mediador concursal.

Si el mediador concursal cumple con los requisitos legales para su nombramiento y, acepta el cargo, será el notario, Registro Mercantil o Cámara de Comercio competente quien comunique la aceptación del cargo de mediador concursal a:

  • Los Registros Públicos competentes y el Registro Civil
  • El Juez competente para la declaración de concurso.
  • El Registro Público Concursal, para su inscripción.
  • La Agencia Estatal de la Administración Tributaria y Tesorería General de la Seguridad Social.
  • La representación de los trabajadores, si la hubiere, haciéndoles saber su derecho a personarse en el procedimiento.

La función del notario en el acuerdo extrajudicial de pagos

El mediador designado propondrá a los acreedores un acuerdo extrajudicial para el pago de las deudas. Y convocará al deudor y a los acreedores a una reunión.

La negociación podrá durar como máximo 2 meses desde el nombramiento del mediador.

Si el Acuerdo Extrajudicial de Pagos es aceptado y se alcanza el acuerdo: 

  1. El acuerdo se elevará a escritura pública ante notario y se publicará en el BOE y en el Registro Público Concursal.
  2. Si se cumple íntegramente, el mediador concursal lo hará constar en acta notarial que se publicará en el Registro Concursal.
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No puedo pagar mis deudas y no tengo bienes

¿Y si no tengo bienes para pagar mis deudas?

En una situación de insolvencia cuando no se puede pagar las deudas y no tienes bienes con los que responder a los acreedores, ¿qué se puede hacer?

Si tienes deudas por préstamos personales o tarjetas de crédito pero no dispones de bienes en tu patrimonio (una casa en propiedad, ni un vehículo o cualquier bien) y no sabes qué hacer, aquí te explicamos la solución legal más efectiva para dejar de preocuparte por esta situación tan angustiosa.

Pasos a seguir

Acumular deudas y no poder pagar puede causar mucho estrés.

El primer paso para acabar con ese estrés es decidir tomar las riendas de tus finanzas.

Para ello es importante analizar la gravedad de la situación, conocer la totalidad de las deudas, saber tus gastos fijos y los ingresos mensuales.

Aunque no tengas bienes y tus ingresos no sean suficientes para ni siquiera asumir tus gastos, hacer un balance de la situación real es el punto de partida.

Una vez tienes claros tus números, lo mejor es hablar con el acreedor para exponerle tu situación financiera y mostrar interés por pagar tus deudas.

Imagina que tienes una deuda por un préstamo personal. Lo más normal es que cuando acudas al banco a explicar la situación, te ofrezcan alguna de estas alternativas: 

  • Renegociar la deuda, acordando quitas o esperas para aliviar la situación.
  • Refinanciar la deuda con otro préstamo personal o un ICO facilitando una cuota mensual asumible para tu economía.

Ahora bien, existe otra alternativa legal que el banco normalmente no te va a proponer: acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad.

Si el banco sabe que no tienes bienes o no son suficientes para cobrar la deuda le interesará llegar a un acuerdo contigo, puesto que reclamar por vía judicial no le servirá de mucho si no tienes patrimonio ni ingresos suficientes.

Renegociar una deuda cuando no puedes pagar

La renegociación de la deuda implica acordar nuevas condiciones para afrontar las deudas sin caer en el incumplimiento de pago.

Es importante que esta renegociación se ajuste lo mejor posible al escenario financiero actual. Por ello decimos que el primer paso es analizar la situación real con las deudas, gastos e ingresos disponibles.

Así tendrás más fuerza para negociar una quita o espera con el acreedor con conocimiento de causa.

Refinanciación de deuda con otro préstamo personal o ICO

Esta alternativa quizá sea la solución más atractiva para el banco. 

De este modo, el banco refinancia la deuda con otro préstamo personal a devolver en más años con una cuota más cómoda para ti pero te cobrará nuevos intereses. 

Es cuestión de analizar las condiciones y si te resulta interesante, formalizar el nuevo préstamo.

Ojo con los préstamos ICO porque pueden salir muy caros. Lo mejor es pedir asesoramiento de un abogado especializado y que te explique bien las condiciones de este tipo de préstamos.

En cualquier caso, si no puedes pagar tus deudas y no tienes bienes, te recomendamos acudir a la Ley de Segunda Oportunidad.

La Ley de Segunda Oportunidad para cancelar deudas incluso si no tienes bienes

La Ley de Segunda Oportunidad (en adelante LSO) también permite a un particular negociar deudas y llegar hasta cancelarlas si no puedes pagar las deudas y no tienes bienes.

Te explicamos cómo funciona este procedimiento.

Este procedimiento está pensado para ayudar a los deudores insolventes con sus compromisos económicos sin perjudicar a los acreedores.

Hay dos fases:

  1. Negociar un acuerdo extrajudicial de pagos.
  2. Solicitar al Juez el BEPI (Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho).

Acuerdo extrajudicial

La negociación de un acuerdo con los acreedores se hará a través de un mediador concursal.

Para ello debes acudir a un notario que será quien nombre a este mediador.

En esta fase, que no podrá durar más de 2 meses, se hará una propuesta con un plan de pagos a los acreedores. 

El plan de pagos consiste en proponer una quita y/o espera para pagar la totalidad de la deuda.

Una vez hecha la propuesta con el plan y calendario de pagos deberá ser aceptado por los acreedores.

En la mayoría de los casos este plan es rechazado y, por tanto, no se llega a un acuerdo.

Solicitar al Juez el BEPI

Si no se consigue llegar a un acuerdo es momento de entrar en la segunda fase: cancelar las deudas a través del concurso consecutivo de acreedores.  

El mediador concursal solicitará judicialmente el concurso de acreedores.

De este modo, se “perdona la deuda” que no puedes pagar. Así podrá perdonarse parte o toda la deuda.

Si no puedes pagar porque no tienes bienes aquí el juez podrá exonerar el 100% de la deuda. 

El perdón de la deuda es lo que se conoce como BEPI (Beneficio de la Exoneración del Pasivo Insatisfecho).

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Cómo declararse insolvente

¿Qué pasa si me declaro insolvente?

Si estás pasando una mala situación económica y te preocupa esta situación pero no puedes pagar tus deudas y quieres declararte insolvente, aquí te explicamos todo lo que necesitas saber.

Una crisis económica supone una desestabilización personal. Tan solo el hecho de recibir llamadas del banco, la compañía de teléfonos, el casero…genera malestar.

Pero para salir de esta situación es posible declararse insolvente en España. 

¿Cuándo se considera a una persona insolvente?

Lo primero que hay que determinar es si en tu caso puedes considerarte insolvente.

Está claro que una persona es insolvente cuando no puede asumir sus gastos y deudas. 

La insolvencia puede ser actual o inminente y en ambos casos podrás acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad.

¿Qué hay que tener en cuenta para declararse insolvente en España?

Para declararse insolvente es fundamental demostrar que no se puede pagar de forma regular los gastos básicos y deudas. Es decir, cuando nuestros ingresos son inferiores a nuestros gastos.

Para demostrar esta situación de insolvencia deberás preparar toda la documentación que acredite tus ingresos, gastos, patrimonio, embargos y deudas.

Además, en España pueden declararse insolventes tanto particulares como profesionales y empresas.

Los particulares y autónomos pueden declararse insolventes gracias al procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad.

Las empresas pueden acogerse al concurso de acreedores.
La declaración de insolvencia puede hacerse por solicitud del propio deudor o de cualquiera de sus acreedores.

Soy insolvente, ¿por dónde empiezo?

Una vez sabes que puedes demostrar la insolvencia, toca negociar y llegar a acuerdos con los acreedores. 

Lo más recomendable es buscar asesoramiento de un abogado especializado en la Ley de Segunda Oportunidad. 

No obstante, te avanzamos en qué consiste el procedimiento de Ley de Segunda Oportunidad.

Este procedimiento de declaración de insolvencia tiene dos fases: 

  1. Fase extrajudicial: el objetivo de esta fase es reducir las deudas negociando con los acreedores. Con esta negociación se plantea un plan de pagos asumible según las circunstancias del deudor.
  2. Fase judicial: si no es posible llegar a un acuerdo con los acreedores o no se puede cumplir con el plan de pagos, entonces es cuando se solicita ante el juez la cancelación del 100% de las deudas. Si demostramos la incapacidad e insolvencia para asumir las deudas, el Juez perdonará la totalidad de las deudas, excepto las deudas públicas y las derivadas de pensión de alimentos, en su caso.

Declararse insolvente es una decisión difícil pero a veces es mejor declararse insolvente que seguir aumentando las deudas. 

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¿Qué es un concurso culpable de acreedores?

En la mayoría de casos, el procedimiento concursal se declara fortuito, pero también puede ser calificado como concurso culpable de acreedores.

Si te interesa conocer el concurso culpable de acreedores, continúa leyendo, te explicamos todo lo que necesitas saber.

¿Qué significa que un concurso es culpable?

Si te asfixian las deudas, mediante el concurso de acreedores se intenta buscar la mejor solución para tus acreedores y así salir de esa mala situación económica.

El concurso de acreedores es un procedimiento judicial que puede solicitar el propio deudor (concurso voluntario) o sus acreedores (concurso necesario). En ambos casos, el concurso puede ser fortuito o culpable.

El concurso será fortuito si el estado de insolvencia del deudor se produce por situaciones adversas del mercado y ajenas a la voluntad del deudor.

El concurso será culpable si la situación de insolvencia económica ha sido provocada o agravada por culpa o dolo del deudor.

Es decir, si el deudor, que atraviesa una mala racha económica, contribuye con su comportamiento, a generar o agravar su insolvencia económica

¿Cuáles son las causas de un concurso culpable?

Las causas por las que un concurso puede calificarse como culpable, se dividen en dos grupos, según admitan o no prueba en contrario:

6  Causas que no admiten prueba en contrario

Es decir, en todo caso, el concurso será culpable en los siguientes supuestos

1. Alzamiento de bienes del deudor

El alzamiento de bienes se produce cuando el deudor, con intención de perjudicar o dañar a sus acreedores, oculta todos o parte de sus bienes.

También será concurso culpable, cuando el deudor actúe de forma que retrase, dificulte o impida al acreedor hacer posible un embargo sobre sus bienes.

En definitiva, cuando el deudor tiene la intención de defraudar o engañar a sus acreedores, y para ello hace desaparecer los bienes a su nombre.

2. Reducción fraudulenta del patrimonio del deudor

Es decir, cuando 2 años antes de la declaración de concurso, hayan salido fraudulentamente bienes o derechos del patrimonio del deudor.

No es preciso que el deudor tenga la intención de defraudar o dañar al acreedor (alzamiento de bienes), basta el conocimiento de que puede ocasionar perjuicio al acreedor.

3. Actos jurídicos de simulación patrimonial

Si el deudor realiza un acto jurídico que simule una situación patrimonial ficticia, por ejemplo, el reconocimiento de deudas inexistentes.

4. Inexactitud grave de documentos

En caso de que el deudor aporte, al concurso de acreedores, documentos que no se correspondan con la realidad o sean documentos falsos

5. Incumplimiento de obligaciones contables

Cuando el deudor, obligado a llevar contabilidad, haya cometido irregularidades contables graves que impidan al Administrador Concursal realizar su trabajo.

6. Incumplimiento del convenio

Si el deudor llega a un convenio de pago con el acreedor y lo incumple, el concurso será culpable y se abrirá otra fase del concurso de acreedores, la fase de liquidación.

3 Causas que admiten prueba en contrario

El concurso se presume culpable, salvo prueba que acredite lo contrario, por las siguientes causas:

  1. Incumplimiento del deber de solicitar la declaración de concurso. Cuando el deudor, sus representantes legales, administradores o liquidadores no cumplan la obligación de solicitar el concurso de acreedores.
  2. Incumplimiento del deber de colaborar con el juez o la administración concursal. Si el deudor, representantes legales, administradores o liquidadores no facilitan la información necesaria y adecuada o no asisten a la Junta de acreedores.
  3. Incumplimiento del deber de formular, auditar y depositar en el Registro las cuentas anuales. Si el deudor obligado a la llevanza de contabilidad, en los 3 ejercicios anteriores a la declaración de concurso, no cumple los deberes mencionados.

¿Cuáles son las consecuencias del concurso culpable?

La declaración de concurso culpable de acreedores tendrá las siguientes consecuencias:

Inhabilitación para la administración o representación

La sentencia que acuerde el concurso culpable, inhabilitará a las personas naturales para administrar bienes ajenos o representar a cualquier persona durante un periodo de 2 a 15 años.

Para determinar este período de inhabilitación, el Juez tendrá en cuenta:

  • La gravedad de los hechos que ocasionan el concurso culpable.
  • El perjuicio ocasionado contra la masa activa.
  • Otras sentencias que hayan inhabilitado a la misma persona por concurso culpable.

Como excepción, si en el convenio así se acuerda, se podrá autorizar al inhabilitado a continuar al frente de la empresa o como administrador.

Pérdida de derechos de cobro en el concurso

Los acreedores concursales o contra la masa, afectados por la calificación de concurso culpable pierden todos sus derechos. Es decir, perderán la condición de acreedores.

Devolución de los bienes y derechos obtenidos indebidamente

Las personas afectadas por el concurso culpable tendrán que devolver los bienes obtenidos indebidamente del patrimonio del deudor o de la masa activa.

En caso de no poder devolverlos, deberán entregar el valor que tuvieran cuando salieron del patrimonio del deudor o de la masa activa.

Obligación de indemnizar daños y perjuicios

Asimismo, los afectados por la calificación de concurso culpable estarán obligados a indemnizar los daños y perjuicios ocasionados.

Obligación de cubrir el déficit patrimonial del concursado

Se puede imponer esta obligación, en caso de liquidación, si se justifica debidamente que la conducta del afectado ha causado o agravado la situación de insolvencia.

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Concurso necesario de acreedores

Si tus deudas te sobrepasan la Ley de Segunda Oportunidad, que modifica la Ley Concursal, te ofrece varias opciones para hacer frente a tus acreedores.

Pero si no te adelantas, serán tus acreedores los que soliciten un concurso necesario de acreedores.

Qué es un concurso necesario de acreedores

Si atraviesas una situación de insolvencia económica y no pones soluciones para pagar a tus acreedores, puedes verte envuelto en un concurso necesario de acreedores.

¿Qué es un concurso necesario?

Es un procedimiento judicial que puede iniciar cualquier acreedor para recuperar sus créditos.

La finalidad es evitar la pasividad del deudor y pagar a todos los acreedores, en la medida de lo posible, según el orden que establece la Ley Concursal.

4 Supuestos para el concurso necesario de acreedores

Para que los acreedores puedan solicitar la declaración de concurso necesario, la situación de insolvencia económica del deudor tiene que ser actual.

Es decir, que no puedas cumplir regularmente tus obligaciones de pago exigibles, en base a los siguientes supuestos:

  1. El sobreseimiento general en el pago corriente de las obligaciones del deudor. Cuando exista un incumplimiento generalizado de tus obligaciones de pago, no un incumplimiento de una sola obligación. Es decir, que sean varios los acreedores afectados no uno solo.
  2. La existencia de embargos sobre el patrimonio general del deudor. Es decir, cuando los acreedores hayan ejercido de forma individual una acción de reclamación contra ti y, como consecuencia, tu patrimonio esté embargado.
  3. El alzamiento o la liquidación apresurada o ruinosa de los bienes del deudor. Por ejemplo, si, a sabiendas de que tienes deudas, cambias tus bienes a nombre de otra persona o los vendes por debajo de su precio.
  4. El incumplimiento generalizado de tus obligaciones con Hacienda,  la Seguridad Social o salarios, durante 3 meses. Si no pagas impuestos, cuotas a la Seguridad Social o los salarios y demás retribuciones a tus trabajadores, en los 3 meses anteriores a la solicitud del concurso.

Ventajas para el acreedor que solicite el concurso necesario

La Ley Concursal recoge una serie de incentivos para el acreedor que solicite el concurso necesario, entre ellos, los siguientes:

  • Costas judiciales a favor del acreedor solicitante:

En el supuesto de que la declaración de concurso necesario sea admitida por el Juez, el deudor estará obligado a pagar las costas del procedimiento.

Es decir, el pago de facturas del Abogado y del Procurador y demás gastos que haya tenido que afrontar el acreedor para solicitar el concurso necesario.

El pago de las costas se considera un crédito contra la masa y tiene prioridad de pago frente a otros créditos.

  • Crédito con  privilegio especial:

Es decir, el crédito o deuda que el acreedor solicitante del concurso necesario tenga contra el deudor, se considera un crédito con privilegio especial.

¿Cómo solicitar el concurso necesario?

Redacción de la solicitud de concurso necesario de acreedores

La solicitud la redactará un abogado y deberá ir firmada por éste y por el procurador que te represente.

El procurador necesita un poder especial que podrás otorgar ante Notario o ante el Letrado de la Administración de Justicia.

Contenido de la solicitud de concurso necesario de acreedores

Se hará constar en qué supuesto se basa la solicitud, el origen, naturaleza, importe, fecha de adquisición y vencimiento, y situación actual del préstamo.

Asimismo, en la solicitud se expresarán los medios de prueba que utilizará el acreedor para acreditar los hechos.

Admisión de la solicitud de concurso necesario de acreedores

Si la solicitud de concurso necesario de acreedores es admitida por el Juez, dictará un Auto de declaración de concurso necesario.

El Auto se publicará en el BOE para que, en el plazo de un mes, los demás acreedores del deudor informen de la existencia de sus créditos.

Plazo para admitir la solicitud de concurso necesario por el Covid-19

Hasta el 14 de marzo de 2021, inclusive, el Juez no admitirá a trámite las solicitudes de concurso necesario presentadas desde el 14 de marzo de 2020.

Si el deudor ha presentado solicitud de concurso voluntario antes del 14 de marzo de 2021, tendrá preferencia frente a la solicitud de concurso necesario.

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Concurso voluntario de acreedores

La situación que vivimos, como consecuencia de la pandemia, está llevando a muchos particulares y autónomos a una situación de sobre endeudamiento.

Si eres un particular, autónomo o Pyme con menos de 50 trabajadores, puedes solicitar una declaración de concurso voluntario. 

No te rindas, la ley te protege frente a las reclamaciones de tus acreedores.

¿Qué es un concurso voluntario de acreedores?

Esta protección legal la puedes conseguir ejercitando una acción judicial, la declaración de concurso voluntario de acreedores.

Hay dos formas de concurso de acreedores:

  1. Concurso voluntario: Es un procedimiento que protege legalmente al deudor, en situación de insolvencia económica, frente a las reclamaciones del acreedor.
  2. Concurso necesario: Cuando el procedimiento lo solicitan tus acreedores.

En este post, nos ocupamos de que conozcas las cuestiones principales del concurso voluntario de acreedores.

Requisitos para solicitar concurso voluntario

Para solicitar el concurso voluntario de acreedores deberás cumplir los siguientes requisitos:

  • Que te encuentres en una situación de insolvencia económica, es decir que no puedes atender regularmente tus obligaciones exigibles.
  • Dicho estado o situación de insolvencia debe ser el fundamento de la declaración de concurso voluntaria.
  • Que la insolvencia sea actual, es decir que no puedas cumplir tus obligaciones de pago, o inminente, cuando preveas que te resultará imposible.
  • Deberás estar asistido por un abogado y representado por un procurador.
  • El poder a favor del procurador debe ser especial para solicitar el concurso. Podrás otorgarlo ante Notario o mediante comparecencia ante el Letrado de la Administración de Justicia.

Plazo para solicitar el concurso voluntario

Dispones de un plazo de 2 meses desde la fecha en que has conocido o debido conocer tu situación de insolvencia económica.

Antes de que finalicen los 2 meses, el deudor puede poner en conocimiento del Juzgado que ha iniciado negociaciones con los acreedores.

Si, transcurridos 3 meses, el deudor no alcanza un acuerdo con los acreedores, deberá solicitar la declaración de concurso en el mes hábil siguiente.

Prórroga del plazo por Covid-19

Ante la crisis económica consecuencia del Covid-19, este plazo se prorroga hasta el 14 de marzo de 2021.

Esta medida está pensada para aquellos que hayan resultado perjudicados económicamente por la crisis del Coronavirus.

Si antes del 14 de marzo de 2021 algún acreedor solicita el concurso necesario de acreedores, no será admitido.

Ventajas del concurso voluntario

  1. Las demandas que los acreedores hayan presentado reclamando tus deudas quedan paralizadas.
  2. Las deudas no generan intereses. Además puedes conservar la propiedad de algunos bienes (inembargables, sin valor de mercado…). Excepción: las deudas por salarios y los préstamos con hipoteca o garantía real, sí generan intereses.
  3. Las deudas contraídas con los acreedores quedan congeladas, es decir, el pago de las deudas se paraliza.
  4. Te permite continuar con tu actividad como particular, autónomo o PYME con menos de 50 trabajadores, es decir, puedes evitar el cierre.
  5. A través del concurso voluntario, podrás alcanzar un acuerdo con tus acreedores para reducir la deuda, quitarla o retrasar el pago.
  6. Si hay bienes suficientes, puedes recibirlos para atender tus necesidades, las de tu cónyuge y descendientes bajo tu potestad.
  7. Podrás pagar la pensión de alimentos a que estés obligado por resolución judicial anterior a la declaración del concurso.
  8. No pierdes tus facultades de administrar y disponer de tu patrimonio, aunque dependerán de la decisión del Administrador Concursal.
  9. Se descarta la posibilidad de que el concurso de acreedores sea declarado culpable, por ejemplo si no solicitas el concurso en plazo.

Solicitud del concurso voluntario de acreedores

Redacción y contenido de la solicitud de concurso voluntario

La solicitud la redactará el abogado y deberá ir firmada por éste y por el procurador que te represente.

En la solicitud se indicará el estado de insolvencia actual o inminente en el que te encuentras y se acompañarán los documentos que acrediten dicho estado.

Resolución judicial sobre la solicitud de concurso voluntario

El Juez resolverá, mediante Auto, si la declaración de concurso es pertinente o no. 

Si la resolución judicial considera que el concurso voluntario no es pertinente, puedes presentar recurso de reposición.

En caso contrario, se inician las fases del proceso judicial de concurso voluntario de acreedores.

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3 formas de no perder tu vivienda con la Ley de Segunda Oportunidad

Una de las preguntas que más se hacen los españoles cuando se plantean acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad es si van a perder su vivienda.

Tranquilo, no eres el único que se hace esta pregunta.

¿Es posible conservar la vivienda con la Ley de Segunda Oportunidad?

Por norma general, La LSO permite destinar los bienes embargables al pago de las deudas y uno de ellos puede ser la vivienda.

No obstante, existen 3 casos en los que puedes acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad sin perder la vivienda.

Ley de Segunda Oportunidad y propietario de vivienda habitual

Si decides acogerte a la LSO siendo propietario de una vivienda habitual puedes encontrarte con los siguientes escenarios:

  • Perder la vivienda. Algo que suele suceder frecuentemente.
  • Dar la vivienda en dación de pago.
  • Conservar la vivienda. Solo en los casos que te contamos en este post.

Para conseguir que tu vivienda habitual no sea embargada lo más recomendable es pedir asesoramiento a un abogado especializado en Ley de Segunda Oportunidad. 

3 formas de acogerte a la LSO sin perder la vivienda

Vamos a lo que nos interesa. Que es que no pierdas tu vivienda habitual y sigas viviendo en ella mientras pagas a tus acreedores la mayoría de tus deudas y te exoneran del pago de otras.

1. Cuando la venta de la vivienda no supone un beneficio económico

Es decir, si aún vendiendo tu casa el beneficio obtenido no te permite sufragar las deudas pendientes con tus acreedores, carece de sentido ponerla a la venta.

Por tanto, el propietario no perderá su vivienda en este caso.

2. El valor de la hipoteca pendiente supera el valor de mercado

Otro supuesto podría ser que el capital pendiente de amortización de la hipoteca sea mayor al valor de mercado.

Si la venta no salda la deuda pendiente ni cancela la garantía hipotecaria, tampoco tendrá sentido que el propietario pierda su vivienda.

Además, si la venta supone poner en una situación de vulnerabilidad al deudor privándole de su casa, es poco probable que el juez decida la transmisión de la propiedad.

3. La venta de la vivienda supone un empeoramiento de la situación financiera

Cuando la venta supone un coste superior al precio de la misma, por ejemplo porque hay que hacer obras o solicitar algún certificado, no compensa la transmisión de la vivienda.

En definitiva, si la enajenación de la vivienda supone aumentar la deuda el juez no considerará esta opción como beneficiosa para el deudor y por tanto, el deudor propietario conservará su vivienda.

De todas formas, todo dependerá de la decisión final del juez para cada caso concreto.

Ponga su situación en manos de un abogado que le resuelva con agilidad las dudas que tenga sobre la cancelación de sus deudas.

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Plazo de prescripción de las deudas con la Seguridad Social

Si tienes deudas con la Seguridad Social desde hace tiempo, aquí vas a descubrir si están prescritas y cuál es el plazo de prescripción de las deudas con la Seguridad Social.

Las deudas con la Seguridad Social prescriben a los 4 años. 

Cuando la deuda prescribe ya no estás obligado a pagar. Aunque la deuda la sigues teniendo.

En este otro post puedes conocer los plazos de prescripción de las deudas con Hacienda.

Ahora veamos cuándo prescriben las deudas con la Seguridad Social.

¿Cuándo prescriben las deudas con la Seguridad Social?

Según lo previsto en el artículo 42 del Reglamento General de Recaudación, las deudas con la Seguridad Social prescriben a los 4 años.

Ahora bien, la clave está en saber qué tipo de deuda tenemos para saber desde cuándo se empieza a computar el plazo de 4 años. 

  1. La obligación de pago de las cuotas de la Seguridad Social y de los conceptos de recaudación conjunta, así como de los recargos sobre unos y otras: desde la fecha en que finalice el plazo reglamentario de ingreso.
  2. La obligación de reintegro del importe de las prestaciones indebidamente percibidas, contará a partir de la fecha de su cobro o desde que fue posible ejercitar la acción para exigir su devolución.
  3. La obligación de pago de otros recursos de la Seguridad Social, prescribirá en los plazos establecidos en las normas que los regulen o en las que resulten de aplicación atendiendo a la naturaleza del recurso de que se trate.
  4. La prescripción se declarará de oficio, sin necesidad de que la invoque o excepcione el responsable de pago, en cualquier momento del procedimiento recaudatorio.

Interrupción de la prescripción de las deudas con la Seguridad Social

La prescripción de las deudas con la Seguridad Social se interrumpe en los siguientes casos: 

  • Por cualquier actuación del responsable de pago conducente al reconocimiento o extinción de la deuda.
  • Por cualquier acción de la Tesorería General de la Seguridad Social o de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social realizada con conocimiento formal del responsable del pago conducente al reconocimiento, regularización, comprobación, inspección, aseguramiento, liquidación y recaudación de todos o parte de los elementos de la obligación con la Seguridad Social.
  • Por la interposición de recurso o impugnación administrativa o judicial; en tal caso, se iniciará de nuevo el cómputo del plazo de prescripción a partir de la fecha en que se dicte la resolución o sentencia firmes que los resuelvan. Cuando éstas declaren la nulidad de pleno derecho del acto impugnado, se considerará no interrumpido el plazo de prescripción por esta causa.
  • Por solicitud de una prestación económica de la Seguridad Social en los supuestos en que legal o reglamentariamente esté prevista la posibilidad de advertir al interesado de que ha de ponerse al corriente en el pago de sus cuotas en orden al reconocimiento de aquélla.

Si no puedes pagar tus deudas con la Seguridad Social puedes acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad y acordar un plan de pagos.

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¿Prescriben las deudas con Hacienda?

Si tienes deudas con Hacienda que todavía no te ha reclamado y quieres saber cuál es el plazo de prescripción de las deudas con la Administración, sigue leyendo.

En primer lugar, las deudas con la Agencia Tributaria prescriben a los 4 años. Así que, transcurrido el plazo de los 4 años, Hacienda no podrá reclamar nada al contribuyente.

Pero dependiendo del tipo de deuda, el plazo empezará a contar desde un momento u otro.

Aquí aprenderás desde cuándo comienza el plazo de los 4 años según el tipo de deuda.

También sabrás cómo se pueden interrumpir los plazos de prescripción en cada caso. Es importante decir que producida la interrupción, se iniciará de nuevo el cómputo del plazo de prescripción.

En este otro post puedes conocer los plazos de prescripción de las deudas con la Seguridad Social.

Plazo de prescripción de las deudas con Hacienda

El plazo de prescripción de las deudas con Hacienda se regula en el artículo 66 de la Ley General Tributaria.

La Ley establece que Hacienda podrá reclamar dentro del plazo de 4 años los siguientes derechos: 

1. El derecho de la Administración para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna liquidación

Comienzo del plazo

En este caso el plazo empieza a contar desde el día siguiente a aquel en que finalice el plazo reglamentario para presentar la correspondiente declaración o autoliquidación.

Interrupción del plazo de prescripción de las deudas con Hacienda

Ahora bien, debes tener en cuenta que el plazo de los 4 años puede interrumpirse por los siguientes actos: 

  • Por cualquier acción de la Administración tributaria, realizada con conocimiento formal del obligado tributario, conducente al reconocimiento, regularización, comprobación, inspección, aseguramiento y liquidación de todos o parte de los elementos de la obligación tributaria que proceda, aunque la acción se dirija inicialmente a una obligación tributaria distinta como consecuencia de la incorrecta declaración del obligado tributario.
  • Por la interposición de reclamaciones o recursos de cualquier clase, por las actuaciones realizadas con conocimiento formal del obligado tributario en el curso de dichas reclamaciones o recursos, por la remisión del tanto de culpa a la jurisdicción penal o por la presentación de denuncia ante el Ministerio Fiscal, así como por la recepción de la comunicación de un órgano jurisdiccional en la que se ordene la paralización del procedimiento administrativo en curso.
  • Por cualquier actuación fehaciente del obligado tributario conducente a la liquidación o autoliquidación de la deuda tributaria.

2. El derecho de la Administración para exigir el pago de las deudas tributarias liquidadas y autoliquidadas

Comienzo del plazo

Aquí el plazo empieza desde el día siguiente a aquel en que finalice el plazo de pago en período voluntario.

Interrupción del plazo de prescripción

  • Por cualquier acción de la Administración tributaria, realizada con conocimiento formal del obligado tributario, dirigida de forma efectiva a la recaudación de la deuda tributaria.
  • Por la interposición de reclamaciones o recursos de cualquier clase, por las actuaciones realizadas con conocimiento formal del obligado en el curso de dichas reclamaciones o recursos, por la declaración del concurso del deudor o por el ejercicio de acciones civiles o penales dirigidas al cobro de la deuda tributaria, así como por la recepción de la comunicación de un órgano jurisdiccional en la que se ordene la paralización del procedimiento administrativo en curso.
  • Por cualquier actuación fehaciente del obligado tributario conducente al pago o extinción de la deuda tributaria.

3. El derecho a solicitar las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo, las devoluciones de ingresos indebidos y el reembolso del coste de las garantías

Comienzo del plazo

Los plazos empiezan a contar:

  • Para las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo, el día siguiente a aquel en que finalice el plazo para solicitar la correspondiente devolución o, en defecto de plazo, desde el día siguiente a aquel en que dicha devolución pudo solicitarse.
  • Para los ingresos indebidos, desde el día siguiente a aquel en que se realizó el ingreso indebido o desde el día siguiente a la finalización del plazo para presentar la autoliquidación si el ingreso indebido se realizó dentro de dicho plazo.
  • Para el reembolso del coste de las garantías, desde el día siguiente a aquel en que adquiera firmeza la sentencia o resolución administrativa que declare total o parcialmente improcedente el acto impugnado.

Interrupción del plazo de prescripción

a) Por cualquier actuación fehaciente del obligado tributario que pretenda la devolución, el reembolso o la rectificación de su autoliquidación.

b) Por la interposición, tramitación o resolución de reclamaciones o recursos de cualquier clase.

4. El derecho a obtener las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo, las devoluciones de ingresos indebidos y el reembolso del coste de las garantías

Comienzo del plazo

En este caso, el plazo cuenta desde el día siguiente a aquel en que finalicen los plazos establecidos para efectuar las devoluciones derivadas de la normativa de cada tributo, o desde el día siguiente a la fecha de notificación del acuerdo donde se reconozca el derecho a percibir la devolución o el reembolso del coste de las garantías.

Interrupción del plazo de prescripción

  • Por cualquier acción de la Administración Tributaria dirigida a efectuar la devolución o el reembolso.
  • Por cualquier actuación fehaciente del obligado tributario por la que exija el pago de la devolución o el reembolso.
  • Por la interposición, tramitación o resolución de reclamaciones o recursos de cualquier clase.
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El Administrador Concursal y sus funciones

El administrador concursal es una figura clave en el proceso judicial de concurso de acreedores.

El concurso de acreedores es un procedimiento judicial que se inicia cuando una persona física o jurídica no puede hacer frente a sus deudas.

Si eres un particular, autónomo o PYME con menos de 50 trabajadores, podrás acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad para acabar con tus deudas.

El proceso establecido en la Ley de Segunda Oportunidad se inicia mediante un acuerdo extrajudicial con tus acreedores.

Si no consigues este acuerdo extrajudicial, se continúa con un procedimiento de concurso de acreedores. En este proceso judicial es donde entra a participar el administrador concursal.

A través de este artículo te damos a conocer la figura del administrador concursal, el gran desconocido en los concursos de acreedores.

Requisitos para ser administrador concursal

Para ser administrador judicial es preciso reunir los siguientes requisitos:

  • Ser economista, titulado mercantil, auditor o abogado.
  • Tener una experiencia profesional de un mínimo de 5 años.
  • Tener formación acreditada en materia concursal.

También podrá ser administrador concursal una persona jurídica, siempre que cumpla una serie de requisitos.

Si te has acogido a la Ley de Segunda Oportunidad, el juez nombrará como administrador judicial al mediador judicial que ha intervenido en el acuerdo extrajudicial de pagos.

En este caso, el mediador concursal deberá reunir los requisitos exigidos para ser administrador concursal.

Nombramiento del administrador concursal

¿Quién nombra al administrador concursal?

El encargado de nombrar al Administrador concursal será el Juez competente para conocer del procedimiento de concurso de acreedores.

El juez nombrará al administrador judicial de entre los profesionales en materia concursal incluidos en una lista oficial de administradores concursales.

El primer nombramiento se realizará por sorteo entre los administradores concursales que figuren en la lista oficial.

Si el designado como administrador concursal no acepta el cargo, se designará al siguiente que figure en la lista oficial de administradores concursales.

Salvo excepciones, será nombrado un solo administrador judicial, cuya labor será supervisada por el Juez del concurso.

Excepción al nombramiento según el orden de la lista oficial

Si el juez considera que el administrador concursal debe tener una experiencia, unos conocimientos o una formación especial por la complejidad del concurso, podrá designar a un administrador concursal concreto.

En este caso, el juez deberá manifestar los motivos por los que nombra a ese determinado administrador.

En definitiva, el nombramiento del administrador concursal se efectuará por el juez en la resolución de declaración de concurso.

Cuántos administradores concursales se nombran

Salvo excepciones, será nombrado un solo administrador judicial, cuya labor será supervisada por el Juez del concurso.

Aceptación y supervisión del cargo de administrador concursal

Aceptación del cargo de administrador concursal

El nombramiento de administrador concursal deberá ser comunicado a la persona designada por el medio más rápido posible.

La persona designada deberá aceptar el cargo, dentro de los 5 días siguientes a la notificación de su nombramiento, compareciendo ante el Juzgado.

En la comparecencia el nombrado como administrador, además de aceptar el cargo, deberá:

  • Acreditar que tiene un seguro de responsabilidad civil para responder de los posibles daños que ocasione en el desempeño de su cargo.
  • Facilitar al Juzgado las direcciones postal o electrónica para la recepción de notificaciones.

No aceptación del cargo de administrador concursal

Si la persona designada no acepta, no comparece o no tiene seguro de responsabilidad civil, el Juez hará un nuevo nombramiento.

Supervisión del cargo de administrador concursal

La gestión del administrador concursal será supervisada por el Juez del concurso.

El juez podrá solicitar al administrador concursal una información específica, una memoria del estado del procedimiento o de otra cuestión del procedimiento.

Funciones del administrador concursal

Entre las funciones del administrador concursal podemos citar las siguientes:

  1. Analizar y comprobar que la persona declarada en concurso (deudor) cumple los requisitos y formalidades exigidos por la ley.
  2. Procurar que el concursado continúe con su actividad.
  3. Intervenir las cuentas del deudor y controlar sus gastos.
  4. Autorizar los gastos del concursado.
  5. Examinar las deudas del concurso y relacionarlas con los acreedores.
  6. Negociar con los acreedores la devolución de las deudas.
  7. Realizar un informe que servirá como base para un convenio o liquidación:
    1. El convenio es un contrato entre el deudor y los acreedores para pagar las deudas de una forma ordenada.
    2. La liquidación consiste en presentar al Juez un plan para la venta de los bienes del deudor para pagar las deudas a los acreedores.