Todo lo que debes saber sobre la Ley de la Segunda Oportunidad
Ley de Segunda Oportunidad

El administrador concursal en la Ley de la Segunda Oportunidad

El administrador concursal juega un papel fundamental en el procedimiento de la Ley de la Segunda Oportunidad. En este post te explicamos quién es el administrador concursal y cuáles son sus funciones.

¿Qué es el administrador concursal en la Ley de la Segunda Oportunidad?

El concurso de acreedores es un procedimiento aplicable a las personas jurídicas o físicas que se encuentran en situación de insolvencia actual o prevén estar en un plazo de 3 meses.

Cuando se trata de una persona física, existe un mecanismo específico que surge a través de la conocida como Ley de la Segunda Oportunidad, llamado exoneración del pasivo insatisfecho (EPI).

Pues bien: tanto en el concurso de acreedores (de las personas jurídicas) como en la Ley de la Segunda Oportunidad, hay una figura clave, que es el administrador concursal o la administración concursal. 

¿Dónde se regula la administración concursal?

La regulación de la administración concursal se encuentra en el capítulo II del título II de libro primero de la Ley Concursal.

¿Cuáles son las funciones del administrador concursal?

Entre las funciones del administrador concursal se pueden citar las siguientes:

  1. Analizar y comprobar que la persona declarada en concurso cumple los requisitos y formalidades exigidos por la ley.
  2. Procurar que el concursado continúe con su actividad.
  3. Intervenir las cuentas del deudor y controlar sus gastos.
  4. Autorizar los gastos del concursado.
  5. Examinar las deudas del concurso y relacionarlas con los acreedores.
  6. Negociar con los acreedores la devolución de las deudas.
  7. Realizar un informe que servirá como base para un convenio o liquidación:
    • El convenio es un contrato entre el deudor y los acreedores para pagar las deudas de una forma ordenada.
    • La liquidación consiste en presentar al juez un plan para la venta de los bienes del deudor para pagar las deudas a los acreedores.

¿Quién puede ser nombrado administrador concursal?

Se puede nombrar administrador concursal a aquellas personas, naturales o jurídicas, que se encuentren inscritas en la sección cuarta del Registro público concursal. A su vez:

  • Si se trata de una persona física, para la inscripción debe contar con la titulación necesaria y superar el examen de aptitud profesional establecido en el Reglamento de la administración concursal. De forma excepcional, puede excluirse de hacer la prueba a los abogados, economistas, titulados mercantiles y auditores que acrediten la experiencia previa como administrador concursal determinada reglamentariamente.
  • Las personas jurídicas necesitarán para la inscripción cumplir los requisitos que establezca el Reglamento de la administración concursal, aunque sus socios o representantes legales tendrán que cumplir los requisitos de las personas físicas.

¿Qué tipos de administración concursal existen?

Existen dos tipos de administración concursal:

Administración concursal única

Esta es la administración concursal que rige con carácter general o por defecto. Está formada por una única persona, que podrá ser una persona física o una persona jurídica.

Administración concursal dual

Si se trata de un concurso de interés público, el juez puede nombrar a un segundo administrador concursal, de oficio o a instancia de un acreedor público. Este segundo acreedor será una Administración pública acreedora o una entidad de derecho público acreedora vinculada o dependiente de aquella.

Frente a terceros, ejercerá la representación de la administración concursal el primer administrador concursal.

Entre las personas inscritas, ¿a quién se nombra administrador concursal?

De forma general, se nombra administrador concursal a la persona física o jurídica del Registro público concursal que corresponde por turno correlativo, según la clase de concurso de la que se trate, y cuando se haya dejado constancia de estar en condiciones para actuar en el ámbito territorial del juzgado que haga el nombramiento.

En los concursos más complejos se nombrará administrador concursal a la persona física o jurídica inscrita en el Registro público concursal habilitada para ejercer las funciones propias del cargo en estos concursos. La designará el juez de forma motivada, con base en la adecuación de la experiencia de la persona, sus conocimientos o formación a las particulares características del concurso, en los términos determinados reglamentariamente.

Si se trata de un concurso de carácter transfronterizo, el administrador concursal debe, además, acreditar al aceptar el cargo el conocimiento suficiente de la lengua de aquel país o países que correspondan, o al menos su conocimiento de la lengua inglesa. De forma alternativa, podrá acreditar que cuenta con trabajadores o ha contratado a un traductor jurado con estos conocimientos.

Por otro lado, cuando acepte el cargo, la persona nombrada tendrá que:

  • Acreditar que cuenta con un seguro de responsabilidad civil o garantía equivalente proporcional a la naturaleza y alcance del riesgo cubierto para responder de los posibles daños en el ejercicio de su función y manifestar si acepta o no el cargo, todo ello conforme se establezca a nivel reglamentario.
  • Facilitar al juzgado las direcciones postal y electrónica a efectos de comunicaciones de créditos y de cualquier otra notificación.
  • Manifestar cualquier causa de recusación en la que concurra.
    En caso de tratarse de una persona física, manifestar si forma parte de alguna persona jurídica profesional con el fin de extender el mismo régimen de incompatibilidades a los demás socios o colaboradores.
  • En los concursos más complejos, entregar al juzgado declaración firmada de los concursos de acreedores en que haya sido nombrado administrador concursal o auxiliar delegado que todavía estén tramitándose, indicando el tribunal que le haya nombrado, la fecha de la declaración de concurso y el juez que la haya dictado.

¿Cuáles son las incompatibilidades con el cargo de administrador concursal?

No se puede nombrar como administrador concursal, por causa de incompatibilidad:

  • A quien no pueda ser administrador de una sociedad anónima o de responsabilidad limitada.
  • A quien haya prestado cualquier tipo de servicio profesional al deudor o a alguna persona especialmente relacionada con el mismo en los últimos 3 años, o haya compartido con aquel el ejercicio de actividades profesionales de igual o distinta naturaleza en ese mismo plazo.
  • A quien, con independencia de su condición o profesión, se encuentre en alguna de las situaciones de incompatibilidad que prevé la legislación de auditoría de cuentas, en relación con el deudor, sus directivos o administradores, o con un acreedor que represente más del 10% de la masa pasiva del concurso.

¿Quién tiene prohibido ser administrador concursal?

No pueden ser nombrados administradores concursales tampoco, por causa de prohibición en este caso:

  1. Quienes tengan especial relación con alguna persona que haya prestado algún tipo de servicio profesional al deudor o a personas muy relacionadas con el mismo en los últimos 2 años.
  2. Si existen suficientes personas inscritas, no podrán ser nombrados como administradores concursales ni como auxiliares delegados en los concursos más complejos quienes hayan sido nombrados a discreción para cualquiera de dichos cargos por el mismo juzgado o juez en tres concursos en los 2 años anteriores, a partir de la fecha del primer nombramiento.
  3. Quienes hayan sido separados del cargo en los 3 años anteriores o hayan sido inhabilitados por aplicación de la Ley concursal.
  4. Quienes hayan sido nombrados expertos en la reestructuración en un plan de reestructuración.

¿Es obligatorio aceptar el cargo?

Sí, es obligatorio. Una vez que se recibe la comunicación de haber sido nombrado administrador concursal, este tiene un plazo de 5 días para comparecer ante el juzgado y aceptar el cargo. Solo la Administración pública acreedora o la entidad acreedora vinculada o dependiente de aquella a las que se hayan nombrado segundas administradoras concursales podrán no aceptar el cargo.

¿En qué casos se puede renunciar al cargo?

Solo se puede renunciar al cargo, una vez aceptado, por causa grave o por razón de pérdida sobrevenida de las condiciones necesarias para su ejercicio. La Administración pública acreedora o la entidad acreedora vinculada o dependiente de aquella nombradas segundas administradoras concursales pueden renunciar al nombramiento en cualquier momento.

La supervisión judicial de la administración concursal

El juez del concurso supervisará a la administración concursal, pudiendo en cualquier momento solicitarle información específica o una memoria sobre el estado del procedimiento o acerca de cualquier otra cuestión que guarde relación con el concurso.

¿El administrador concursal cobra alguna retribución?

Sí, el administrador concursal tiene derecho a ser retribuido con cargo a la masa. Su retribución es determinada a través de un arancel establecido reglamentariamente.

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