Todo lo que debes saber sobre la Ley de la Segunda Oportunidad
Ley de Segunda Oportunidad

¿Qué era el acuerdo extrajudicial de pagos antes de la reforma de la Ley de Segunda Oportunidad?

Si tu situación financiera ha llegado al límite y no sabes cómo solucionarlo, acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad puede ser tu mejor solución.

Desde la reforma de esta normativa del año 2022, el procedimiento es mucho menos complejo. Ello se debe a que se ha eliminado el trámite de intentar un acuerdo extrajudicial de pagos, que era obligatorio anteriormente. Por lo tanto, no existe ya tampoco el concurso consecutivo.

En este artículo vamos a explicarte en qué consistía el acuerdo extrajudicial de pagos en la Segunda Oportunidad cuando era necesario.

¿Qué era el acuerdo extrajudicial de pagos?

La Ley de Segunda Oportunidad establece un mecanismo para superar tu situación de insolvencia. Ahora, todo el procedimiento es judicial, pero antes no era así.

Hasta la reforma de 2022, era necesario intentar un acuerdo, en vía extrajudicial, para reestructurar las deudas y hacer posible su pago.

A través del acuerdo extrajudicial de pagos, el deudor podía pactar con los acreedores:

  • Esperas, que eran aplazamientos de pago hasta un máximo de 10 años.
  • Quitas, por las que el acreedor condonaba un porcentaje del total de la deuda para que esta fuera más asumible para el deudor.
  • Cesión de bienes en pago de todo o parte de las deudas, salvo que los bienes fueran necesarios para la actividad del deudor o que su valor fuese igual o superior a la deuda.
  • Conversión de la deuda en acciones o participaciones de la entidad acreedora en obligaciones convertibles y otros instrumentos financieros.

En el acuerdo intervenía una tercera persona, el mediador concursal, que trataba de conseguir el acuerdo. Esta figura también ha desaparecido con la reforma.

La decisión final la tenían los acreedores, que podían o no aceptar el acuerdo extrajudicial de pago.

¿Quién podía  beneficiarse de un acuerdo extrajudicial de pagos?

Podían llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos y beneficiarse del mismo todas las personas físicas, fueran particulares o autónomos. Es decir, las mismas que pueden solicitar la exoneración del pasivo insatisfecho (la EPI, que antes de la reforma era el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho o BEPI).

Los requisitos que se exigían para solicitar el acuerdo extrajudicial de pagos

Para solicitar el acuerdo extrajudicial con los acreedores, era necesario reunir los siguientes requisitos:

  1. Estar en situación de insolvencia actual o prever que no se podrían cumplir regularmente las obligaciones de pago en los próximos 3 meses.
  2. Tener deudas con al menos dos acreedores, se estuviera o no al día con ellos.
  3. Tener un pasivo (deudas) inferior a 5 millones de euros.
  4. No haber sido condenado por delitos contra el patrimonio, el orden socioeconómico, falsedad documental, Hacienda, la Seguridad Social o los derechos de los trabajadores en los 10 años anteriores a la declaración de concurso.
  5. No haber sido declarado el concurso culpable.
  6. No haber alcanzado otro acuerdo extrajudicial, o llegado a un acuerdo de refinanciación homologado judicialmente en los 5 años anteriores.
  7. No estar negociando con los acreedores un acuerdo de refinanciación.

Sin cumplir estos requisitos, no se podía intentar el acuerdo ni solicitar el BEPI (ahora EPI, como se ha indicado). Es importante destacar que los requisitos para solicitar la EPI también han experimentado algunas variaciones con la reforma de 2022. Por ejemplo, ya no hay un límite de 5 millones de euros para conseguir la exoneración.

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