Ley de Segunda Oportunidad

¿Qué es la Ley de Segunda Oportunidad?

¿Tienes deudas? Respira. Ahora puedes acogerte a la Ley de Segunda Oportunidad, cancelar tus deudas y encarrilar tu vida de nuevo.

El principal objetivo de la Ley de Segunda Oportunidad es ayudar a personas físicas que han tenido un fracaso económico empresarial o personal. 

La finalidad de esta Ley es doble:

  1. Desincentivar la economía sumergida.
  2. Favorecer el empleo.

Hasta entonces solo las empresas podían solicitar el concurso de acreedores en caso de insolvencia. Ahora los autónomos y particulares también pueden hacerlo.

Imagina que puedes empezar de cero sin tener que arrastrar indefinidamente deudas que nunca podrás pagar.

¿Eres un autónomo o particular? Descubre cómo cancelar tus deudas con la Ley de Segunda Oportunidad

En este post vas a descubrir cómo puedes beneficiarte de la Ley de Segunda Oportunidad.

La Ley de Segunda Oportunidad es la posibilidad que te brinda la ley para:

  • Encarrilar tu vida de nuevo.
  • Empezar de cero.
  • Cancelar tus deudas.

Es importante que sepas por qué hablamos de encarrilar tu vida de nuevo y empezar de cero. Porque cuando te acojas a la Ley de Segunda Oportunidad tendrás que desprenderte de todo tu patrimonio. Por eso decimos que se trata de una posibilidad que se enfoca como vuelta a empezar.

Es cierto, todos merecemos una segunda oportunidad, pero…

¿Cómo funciona la Ley de Segunda Oportunidad?

Esta ley se dictó en un contexto económico en el que muchas familias españolas eran desahuciadas. Tras la conocida burbuja inmobiliaria y ante la imposibilidad de poder hacer frente a sus hipotecas.

Antes de existir la Ley de Segunda oportunidad nos encontrábamos con esta situación: Cuando no podías pagar la hipoteca de tu casa no solo perdías la vivienda si no que además seguías debiéndole dinero al banco.

Con esta alarmante situación la Segunda Oportunidad plantea lo que se llama el beneficio de exoneración de deudas.

Beneficio de exoneración de deudas

El beneficio de exoneración de deudas que rige en la Ley trata precisamente de perdonar la diferencia entre el precio de la vivienda y el capital pendiente de amortizar.

En este sentido, el banco se quedaría con la casa pero al deudor no se le exigiría la amortización del capital debido. 

Ahora bien, esta Ley no te exime del pago de todas tus deudas. Solo de aquéllas que no hayas podido satisfacer a tus acreedores tras desprenderte de todo tu patrimonio.

¿En qué lugar queda el acreedor?

La Ley de Segunda Oportunidad no olvida el derecho de cobro de los acreedores. Para ello, establece determinados límites y garantías.

En seguida te cuento qué requisitos y condiciones debes cumplir para cancelar tus deudas acogiéndote a esta norma.

Pero antes quiero aclarar una duda que sé que te estás haciendo:

¿Y si dentro de unos años mi economía mejora? ¿El acreedor puede reclamar la parte de la deuda exonerada?

Bien, el acreedor tiene derecho a solicitar al juez que revoque el beneficio de exoneración de deudas.

Es decir, el acreedor podrá revocar este beneficio al deudor durante los siguientes 5 años cuando el deudor se encuentre en alguna de estos casos:

  1. El deudor no cumple con los requisitos de concesión del beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho.
  2. El deudor no cumple con el plan de pagos acordado.
  3. Mejora sustancial de la situación económica del deudor de manera que pudiera pagar todas las deudas pendientes sin detrimento de sus obligaciones de alimentos, o
  4. Se descubre que el deudor ocultó ingresos, bienes o derechos.

El plazo de los 5 años empieza a contar desde que se concede el beneficio de exoneración de deudas a favor del deudor

¿Voy a poder cancelar la totalidad de las deudas sin tener que pagar nada más al acreedor?

La Ley no te permite librarte arbitrariamente de tus deudas.

Recuerda que solo te exime del pago de aquéllas que no puedes satisfacer aún habiendo vendido todo tu patrimonio.

Además, deberás demostrar que los impagos se deben a la imposibilidad real de cobro.

Como veremos, cuando te acoges a la Ley de Segunda Oportunidad te declaras en concurso de acreedores como persona física y el administrador concursal controlará tu patrimonio y liquidará los bienes para poder hacer frente a la mayoría de deudas. 

Ahora bien, en caso de insolvencia total del deudor la ley permite cancelar todas las deudas con un compromiso mínimo de pago mensual asumible por el deudor durante 5 años.

Pasados estos 5 años, la deuda restante quedará perdonada.

¿Qué requisitos debo cumplir para pedir la cancelación de deudas?

Ya te he explicado que la filosofía de esta norma no es una vía de escape para deudores insolventes e irresponsables. Porque la Ley también protege los derechos de cobro de los acreedores.

Es por ello que se exigen ciertas condiciones o requisitos al deudor:

¿Quién puede acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad?

  • Personas particulares.
  • Autónomos.
  • Pymes con menos de 50 trabajadores y una deuda inferior a 5 millones de euros.

¿Qué tienes que hacer antes de acogerte a la Ley?

1º. Intentar previamente llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos con el acreedor.

2º. Si no consigues tal acuerdo, se nombra a un mediador concursal que perseguirá un acuerdo de reestructuración de la deuda. (Este proceso suele durar unos 2 meses).

3º. En caso que no se consiga reestructurar la deuda, se tendrá que solicitar el concurso consecutivo voluntario:

El concurso voluntario de persona física

Las personas físicas también pueden pedir la declaración de concurso. Antes solo las empresas podían pedir la exoneración de sus deudas.

Ahora bien, para que una persona física pueda entrar en concurso de acreedores debe ser considerada deudor de buena fe.

¿Qué es el deudor de buena fe?

El deudor de buena fe es aquél que:

  • No ha sido declarado en concurso culpable. ¿Cuándo estamos ante un concurso culpable?
    • Cuando el deudor contribuya a la generación o a grabación de su estado de insolvencia mediando dolo o culpa grave.
    • Cuando no cumpla con sus obligaciones contables.
    • Cuando exista inexactitud grave en los documentos relativos al concurso.
    • En caso de alzamiento de bienes u obstaculización de embargos.
    • También se presume la culpabilidad del concurso cuando se incumple el deber de solicitarlo, el de colaboración con el juez o la administración concursal o ante determinados incumplimientos contables menores.
  • No ha cometido uno de estos delitos:
    • Delitos socioeconómicos y contra el patrimonio.
      • Hurtos, robos, extorsiones, usurpaciones o robos y hurtos de uso de vehículos.
      • Defraudaciones, frustraciones de ejecuciones, insolvencias punibles y alteraciones de precios en concursos y subastas públicas.
      • Delitos relativos al mercado, consumidores y propiedad intelectual e industrial, así como la corrupción o los delitos societarios.
    • Delitos contra los derechos de los trabajadores.
      • Conductas graves que hayan perjudicado, suprimido o restringido derechos laborales o de Seguridad Social.
      • Incumplimientos en materia de extranjería y de tráfico ilegal de mano de obra, así como los supuestos más graves de discriminación, engaño o abuso de situación de necesidad.
      • Delitos relacionados con la prevención de riesgos laborales.
    • Falsedad documental.
      • Falsificación de documentos públicos, privados, certificados e incluso tarjetas de crédito y débito y cheques de viaje.

Ten en cuenta que a efectos de comprobar la concurrencia de este requisito se comprobarán tus antecedentes penales de los últimos 10 años.

  • El deudor cuenta con un historial crediticio limpio: En este sentido, no podrán acogerse a la Ley los “malos pagadores”. Así, se verifica el historial crediticio tanto del pasado como el compromiso a futuro del insolvente.
  • Debes pagar determinados créditos: Otro de los requisitos para acogerse a los beneficios de la ley de la segunda oportunidad es haber pagado:
    • Los créditos contra la masa.
    • Créditos privilegiados.
    • Al menos un 25% de los créditos ordinarios.

Podrás liberarte de algunas de tus deudas, sin embargo los créditos impuestos por el orden público (como la pensión de alimentos) deberás pagarlos siempre.

  • Tu deuda total no puede superar los cinco millones de euros: Si tu deuda supera los cinco millones de euros no podrás acogerte a los beneficios de la ley de segunda oportunidad.

¿Cuáles son las ventajas de la Ley de Segunda Oportunidad?

  1. Paralización de posibles ejecuciones o desahucios.
  2. Paralización de intereses del importe, salvo en caso de garantías hipotecarias.
  3. Reducción de la deuda en determinadas circunstancias.
  4. Posibilidad de acogerse a la Propuesta Anticipada de Convenio, con quitas de hasta el 50% de la deuda y plazos de espera de 5 años.
  5. Levantamiento de ejecuciones judiciales sobre viviendas y otros tipos de activos.
  6. Suspensión de embargos con los privilegios que supone esta paralización de bienes.
  7. Derecho a la inembargabilidad de alimentos y necesidades básicas de la familia, según las disposiciones de la Ley de Enjuiciamiento Civil.